Los bosques representan una parte esencial para el equilibrio ambiental de los ecosistemas. Las funciones que éstos desempeñan son de un incalculable valor y definitivas para la vida de todas las especies.

Por todos son conocidos los casos en los que el agua potable no llega a ciertas comunidades. Este recurso se ve limitado y escasea  debido a situaciones como las sequías. Pero también pueden generarse fenómenos como las inundaciones, donde el nivel del agua sobrepasa los límites y causa grandes estragos.

agua

Muchas veces las razones de estos fenómenos están relacionadas con el estado de los bosques. Y para comprenderlo a fondo, primero hay que entender la relación existente entre los bosques, los humedales y el agua.

Los bosques regulan la disponibilidad de agua y la purifican naturalmente, ayudan a llevar el agua entre las cuencas, estabilizan los suelos y contribuyen a evitar su erosión y conservan las cuencas hídricas, previniendo problemas como la desertificación y la salinización.

Pero aún hay más: los bosques llevan el vapor del agua a la atmósfera, controlando así el clima y las precipitaciones.

Existen otros biomas formados por árboles como los manglares, capaces de proteger a las comunidades, previniendo inundaciones y mitigando los efectos de los tsunamis.

Para su supervivencia, los bosques necesitan de las aguas subterráneas y los humedales; estos últimos los ayudan a reponerse y a seguir con su ciclo natural. De este modo es que bosques, humedales y agua se relacionan: Se necesitan entre sí.

Y a pesar de los evidentes beneficios que los bosques aportan a la vida humana, se encuentran en constante amenaza. La deforestación es uno de sus mayores enemigos afectando la captura del agua y la calidad del agua dulce disponible.

Con todas las evidencias conocidas, hoy se admite claramente que la pérdida de ecosistemas como los bosques y humedales aumentan las posibilidades de grandes tragedias y catástrofes como las grandes inundaciones en las ciudades y centros poblados.

agua-bosques

Ante esta situación, solo queda reflexionar e iniciar soluciones para detener las amenazas que rodean los bosques. Tanto las autoridades, como el sector privado y las personas del común, debemos entender la gravedad de esta situación y proponer soluciones sostenibles.

El progreso de la sociedad debe estar atado a la protección del medio ambiente. Un desarrollo solo es completo cuando se vela por la naturaleza y el entorno que nos rodea.