El nombre “Fenómeno El Niño” es muy familiar a nuestros oídos. Los medios de comunicación emiten decenas de noticias relacionadas con sus consecuencias y efectos en las diferentes regiones del país.

Aunque es demasiada la cantidad de información que recibimos por parte de la televisión, la radio y los periódicos, a la hora de la verdad no comprendemos qué es, por qué sucede y por qué sus consecuencias nos perjudican tanto.

Este es el momento para entender cuáles son las razones de este fenómeno, cuáles son sus efectos y qué podemos hacer para mitigarlos.

¿Qué es en realidad el Fenómeno El Niño?

Es producto de dos situaciones concretas: por un lado, el decaimiento de los vientos alisios y por el otro, el aumento de la temperatura superficial del Océano Pacífico. La confluencia de estos dos eventos genera las irregularidades y la variabilidad climática que caracterizan el Fenómeno El Niño.

¿Cuánto tiempo dura?

Por lo regular, se extiende hasta por un año.

¿Cuáles son sus mayores efectos?

Se debe tener en cuenta que el fenómeno se presenta en distintos países y sus consecuencias varían dependiendo de la ubicación de los mismos.  En un país como Colombia, los efectos son:

efectos

  • Reducción del número de lluvias
  • Disminución considerable del nivel del caudal de los ríos
  • Incremento de los periodos de sequía
  • Aumento en el calentamiento del aire
  • Los incendios forestales se vuelven más recurrentes
  • Aumento de las posibilidades de racionamientos de energía
  • El suministro de agua también sufre suspensiones programadas
  • La agricultura, los cultivos y los alimentos se ven perjudicados

Como se puede notar, un efecto desencadena una reacción y así sucesivamente: no hay lluvias, baja el caudal de los ríos, luego se producen sequías. Con las escasez, los racionamientos aparecen, etc.

¿Cómo podemos enfrentar El Niño?

Las claves efectivas son la conciencia y la responsabilidad.

Debemos:

no-desperdiciar-agua

  • Hacer uso racional y eficiente de la energía
  • Utilizar los electrodomésticos sólo cuando sea necesario
  • Cuidar el agua con bastante rigor, no darle uso incorrecto ni malgastarla
  • Usar balde y esponja para lavar el carro, en vez de utilizar manguera
  • Regar cultivos y realizar labores de aseo con el agua lluvia

    ahorrar-energia

  • Almacenar agua en tanques y recipientes
  • Regar manualmente el jardín
  • Detectar y reparar fugas de agua
  • Denunciar las quemas
  • Evitar prender hogueras

¿Qué acciones deberían realizar las autoridades?

Los gobiernos también tienen gran responsabilidad en estas situaciones:

educacion-ambiental

  • Asegurar el funcionamiento de un plan de Gestión del Riesgo
  • Realizar campañas de uso eficiente de energía
  • Hacer campañas motivando a cuidar el agua
  • Promover actividades de información y educación sobre el uso racional del agua y la energía
  • Identificar fuentes hídricas alternativas para el suministro de agua
  • Promover las fuentes de energía renovables

Este último punto es muy importante. Los gobiernos deben establecer alianzas con organizaciones competentes en el tema, para realizar estudios, diseñar proyectos y ejecutarlos para el bienestar de todas las comunidades, en especial de las más vulnerables a este tipo de fenómenos.